Pancho Pacheco

Nunca he sido de esas personas que recuerdan las fechas de aniversarios, pero desde hace días hay una fecha que no deja de resonar en mi cabeza: 26 de septiembre…

Podría comenzar narrando cómo se desarrolló ese día, exactamente hace un año, pero he decidido que no es así como lo haré…

Mi padre era un hombre sin matices ni abanico de colores, en su vida todo era o blanco o negro, te amaba o te odiaba, así era él…y hoy desde esa manera de ver la vida hay dos maneras de recordarle a un año de su fallecimiento, desde el dolor de su muerte o desde la celebración de su vida…y sí decido recordarlo desde lo bueno de su vida…

No mentiré al decir que fue un hombre muy complicado, su manera maniqueísta de ver la vida lo complicaba todo, y quien lo conoció sabrá que era una “cabrón” de esos de pistola en mano, de esos hombres bien bragados dirían en su pueblo (Chihuahua), no obstante, también quien lo conoció sabrá que era un hombre sumamente generoso y dadivoso, era el más amoroso y cariñoso, sumamente apapachador, de esos querendones pues…

Recuerdo que de niña él tenía un cobertor de cama de esos gruesos y oscuro, era azul marino con el estampado de un panda, y nos metía debajo de él, con sus pies estiraba la parte baja del cobertor, y con su cabeza estiraba la parte alta, de tal manera que movía sus manos haciendo fricción con sus dedos y la tela, el efecto era apantallador…mi padre hacía relámpagos debajo de las cobijas!!!!!!!!!!!!….

Al llegar a casa de trabajar se sentaba en su lugar del sillón, y yo le llevaba sus pantuflas para que descansara…me subía en sus piernas y me llenaba de besos diciéndome ¿quién es tu papi azul?…era amor del bueno, aunque en ocasiones su amor era asfixiante…siempre era con la mejor intensión…

No permitía que viéramos la televisión por mucho tiempo, y mi madre tenía que darnos permiso de salir a jugar a la calle sin que él lo supiera…siempre le aterró el sólo hecho de pensar que algo nos pudiera pasar…

Otro de los recuerdos que tengo muy presente es que siempre que alguna persona trabajaba con él lo invitaba a comer a nuestra mesa, él decía que detestaba a esos de izquierda que hablan de igualdad pero son incapaces de comer en la misma mesa con la persona que les apoya en la limpieza de la casa o conduciendo sus vehículos…me acuerdo mucho de una día que mi madre había hecho chiles rellenos de sardina servidos con arroz y un delicioso flan horneado, llegó mi padre con un viejo conocido que, en esos momentos, estaba en situación de adicciones y lo sentó a comer con nosotros, todos veíamos a ese hombre sucio, drogado, con pegamento en la zona de la boca y la nariz que seguramente le quedó en el momento que inhaló, mi padre nos dijo saluden y sigan comiendo, aún recuerdo claramente a ese hombre sonreír mientras que comía con voracidad, al concluir la comida, mi padre se retiró de la casa con su invitado, al paso del tiempo este hombre dejó el vicio, comenzó a trabajar y hoy vive feliz, siendo un buen abuelo.

Y como olvidar que en casa de mis padres siempre había un cajón de bolero lleno de todo lo necesario para ejercer dando lustre a los zapatos…y cuando en la calle el Señor Pacheco encontraba a algún muchacho pidiendo apoyo, con gusto le invitaba que comer y por supuesto le obsequiaba el cajón de bolear para que comenzara a generar algún ingreso y de ahí pudiera seguir con su vida…no se las resolvía, pero si los apoyaba.

Y así podría yo seguir listando recuerdos de como fue en acto el señor Pacheco, unas así de buenas y otras no tanto, pero la finalidad de esto es decirles que tuve el padre que necesité tener para ser quien soy…

Que pese a todos los negros que pudo tener en su vida, los blancos fueron muy buenos e importantes, y que decido recordarlo a un año de su partida con esas grandes enseñanzas y lecciones de vida…no pretendo beatificarlo ni contar historias irreales, porque él y yo pensamos que es absurdo que al morir alguien todo el mundo dice ¡ay tan bueno que era! Y no, yo no puedo decir que mi padre fue un pan de Dios, pero si puedo decir que siempre me amo, y que la última vez que le vi con vida me pidió que ya no regresara a visitarlo, no aceptó que lo besara, pero sí nos dimos un beso africano, frente contra frente viéndonos a los ojos y sonriendo…

Durante este año de su ausencia mucho me ha dado, será coincidencia, pero a partir de su muerte comencé a tener más proyectos laborales de lo común, en ese sentido ha sido un muy buen año, y quiero pensar que es él desde donde está que me apoya para que siga viendo por el bienestar de mi madre…porque siendo como fue, hasta muerto se sigue preocupando porque estemos bien.

Hoy le recuerdo comiéndose los pasteles crudos que hacía yo en mi hornito mágico, le recuerdo llevándonos serenata a mi madre, mi hermana y a mí, y se lo agradezco inmensamente porque de no se él jamás macho alguno me ha llevado serenata jajajaja, le agradezco su soberbia y orgullo, le agradezco su generosidad y amor, le agradezco su carácter fuerte y retador, le agradezco sus mimos y cuidados, sus besos y sus regaños, todo lo bueno con la misma intensidad que lo malo, al final de cuentas no hubiera sido él si en su vida hubieran existido los grises…

Pancho de mi corazón, mi señor Pacheco, sé que te fuiste con Romel y con Víctor, tus amigos de andadas, porque en la vida las coincidencias son maravillosas, tu mueres un 26 de septiembre, y Romel el 25 y Víctor el 27 del año 2016, con un día de diferencia cada uno, los tres se fueron en el mismo mes, en el mismo año y por la misma enfermedad…cáncer…así que sé que la serenata de esta noche que llevarás en mis sueños estará acompañada por las guitarras y la voz de tus amigos…

La vida sigue aún sin ti, y estamos bien…

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Acerca de WendyPacheco

Pienso en "blog" alto, reflexiono sobre lo vivido, aunque no sea sobre lo propio, ni vivido por la propia, pero lo vivido sí se apropia! Así que a pensar en "blog" alto dejando fluir los pensamientos que se transforman en líneas, aunque no siempre rectas, paralelas, bien trazadas, la mayoría de las veces líneas llenas de espacios, suspiros, sueños y pocos trazos
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4 respuestas a Pancho Pacheco

  1. Alicia Gómez Padilla dijo:

    Me encanto tu relato y siempre he admirado a las personas que saben plasmar en el papel sus sentimientos y vivencias. Te felicito y te mando u gran abrazo, por tan grande pérdida

  2. Olivia Chávez López dijo:

    Mi Manny de mi corazón, mi escritora favorita y la más brillante, gracias por tu generosidad de compartir este episodio de tu vida

    • mannyaca dijo:

      Mi querida Oly, inmerecidas tus palabras, y más que agradecida por el concepto en el que me tienes. Gracias por leer mis pensa-sentimientos, te mando un enorme abrazo lleno de muchp cariño, respeto y admiración, abrazo

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